Politíca

Presidente Trump

Por: Dr. Humberto Caspa

Tendremos un nuevo presidente. No es la persona que los latinos y una gran parte del electorado nacional hubiese querido que sea elegido, pero fue la mayoría quienes decidieron hacerlo.

Hay mucha tristeza alrededor de todos aquellos que votaron por quien pensaron que iba a ser la primera mujer presidente de los Estados Unidos. Pero esta vez, la realidad de los hechos, los votos de la mayoría de los estados de la Unión Americana, dice que vamos a tener que esperar otra generación para que una mujer pueda hacer su ingreso formal a la Casa Blanca.

Ahora bien, una vez expuesto el desencanto de una gran porción del electorado nacional con los resultados del martes pasado, es necesario afrontar una realidad cruda y aceptar a un presidente-electo que, durante en la campaña electoral, no fue nada prudente con sus palabras ni con su visión política.

Como mencioné en muchas ocasiones, las tendencias ideológicas de Trump son preocupantes, como también son de cuidado las bases que le sirvieron para llegar a la Casa Blanca.

Sin embargo, debemos dar al presidente-electo Donald Trump los méritos de su victoria. Primero, supo mantener una línea crítica contra un liderazgo político de republicanos y demócratas, quienes mostraron debilidades con sus respectivas bases.

En las primarias se enfrentó al establishment del Partido Republicano, encarnado en Jeb Bush, Marco Rubio, John Kasic, y los venció a cada uno sin contemplación.

Segundo, en la segunda parte de las elecciones, arremetió contra el establishment demócrata encarnado en Hillary Clinton, siendo muy crítico contra los tratados de libre comercio.

La estrategia política de Trump siguió los mismos pasos de Bernie Sanders, quien compitió con Hillary Clinton en las primarias demócratas. Es decir, puso en tela de juicio las consecuencias de las políticas de apertura de mercados, las cuales vulneraron al sector laboral en los estados de Wisconsin, Ohio, Pennsylvania y Michigan, mismos que fueron cruciales en la victoria del candidato republicano.presidente-trump2

Así como es importante reconocer el lado positivo de la campaña de Trump, es importante mencionar su lado oscuro. Es precisamente el trato de esta última parte la que dictaminará cómo será juzgado en su paso por la Casa Blanca.

Su actitud contra los grupos nacionales y étnicos del país debe cambiar. No es lógico mantener una postura anti-islámica cuando la constitución exige el respeto a la libertad de culto. Tampoco se puede tomar una posición acéfala de deportación masiva de inmigrantes cuando muchos de ellos tienen familias asentadas en algún estado de la Unión Americana. Asimismo, la construcción de un muro a lo largo de la frontera de México y Estados Unidos es improcedente económicamente e impopular políticamente.

La objetivación sexual de la mujer es un problema serio que el presidente-electo debe resolver empezando por una autocrítica de sus acciones.

Finalmente, estamos en frente de un periodo de crisis alrededor del mundo con un eje ruso altamente activo en debilitar el poder de Estados Unidos. Además, en el Medio Oriente, especialmente en Siria, el presidente Vladimir Putin ha sido artífice en inclinar la balanza de la guerra a favor del dictador Bashar al-Assad.

El presidente-electo tiene un reto de gran magnitud para aliviar las asperezas que él mismo creó durante el proceso electoral. El cambio tendrá que empezar desde su persona, con su ejemplo. De otro modo, la desunión germinará el tejido social norteamericano.

More From The Author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *