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SUS AMIGOS DEL PASADO YA NO LO SON

Salir avante de problemas no es sencillo, en especial si no se cuenta con ayuda. Por eso la “Doctora Consejos”, es una sección que espera ser una guía para quienes no encuentran la salida. El caso de hoy es:

Apreciable Doctora

Consejos:

Hace poco más de 20 años yo me vine a vivir a este país. Después de mucho trabajo y esfuerzo por fin logré tener mis papeles y con mucha emoción e ilusión regresé a mi pueblo natal, en El Salvador.

Durante todos estos años añoraba regresar a la tierra que me vio nacer. Y en algún momento hasta me enfermé de la nostalgia y la tristeza de haber dejado parte de mi familia y a mis amigos atrás. Pero ahora que regresé allá, oh!, que decepción, ellos ni se acordaban de mí. Nadie me fue a buscar a casa de mi mamá a pesar que se les avisó que ya había llegado. Todos tienen ya su vida hecha, sus familias y compromisos.

No sé ni por qué le escribo porque, la verdad es que no busco un consejo, creo que no hay nada que aconsejar en una situación así. Creo que sólo quería desahogarme y contarle que ya no pertenezco allá y que me he sentido tan triste como cuando por primera vez llegué a este país y me moría de la tristeza de haberlos dejado. Pero así es la vida y, me guste o no, debo aceptar que mi presente esta aquí, en esta tierra.

La Emigrante

Querida Emigrante:

Bien lo dices, en casos así, no hay consejo qué dar, pero lo único que te puedo comentar, por si te sirve en algo de consuelo, es que todos los que nacimos en otro país y salimos de él para hacer una vida nueva en este país, vamos a entender perfectamente la situación por la que pasaste.

La vida que dejamos atrás ya nunca es la misma cuando regresamos. A veces la nostalgia que sentimos no es del lugar en sí, sino del pasado al que ya nunca regresaremos. Yo también he experimentado ese mismo sentimiento al volver a pisar las calles de mi ciudad natal. Esto de ser emigrante es duro, es como tener dos amores sin saber exactamente con cuál quieres estar. Siempre que estás con uno anhelas tener al otro. Eso me pasa a mí, que después de una o dos semanas de visita, ya anhelo regresar a éste, mi país adoptivo, en donde he formado una vida nueva. Afortunadamente para ti y para mí, uno siempre hace nuevos amigos.

Te mando un abrazo.

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