LO INSOLITO Y SORPRENDENTE - Enigmas y misterios

La Vida Desconocida de Jesús

Mucho se ha escrito acerca de Jesucristo, su vida, sus milagros, sobre su muerte y resurrección.  Pero nada se sabe de sus años de juventud... ¿Qué hizo? ¿Dónde estuvo ese tiempo? Ni siquiera las sagradas escrituras lo mencionan ¿qué pasó realmente?

¿Dónde pasó Cristo sus primeros años?, esa es sola una de las preguntas más recurrentes de los estudiosos laicos de la vida de Jesús, y es que aparte de las versiones bíblicas que los evangelistas y apóstoles escribieron y en los que muchos intervinieron al interpretar, transcribir e incluso transformar –por razones teológicas casi siempre– los textos originales, poco o nada se sabe de esa etapa de su vida.


 Los evangelios no nos dicen casi nada acerca de la infancia y juventud de Jesús. En los 30 años transcurridos entre su nacimiento y su bautismo por Juan el bautista, el único hecho registrado es su visita a Jerusalén con María y José.


  Existen cabos sueltos en lo referente al bautismo de Cristo llevado a cabo por Juan. Este y Jesús eran primos; crecieron juntos en Palestina, así que debieron reunirse por lo menos tres veces al año cuando sus familias se juntaban para celebrar las festividades judías. Pero, según el evangelio de San Juan, cuando Jesús llegó a “Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba, éste dijo: “Yo no lo conocía”.


 Tomado esto como base, parece que Juan no reconoció a Jesús, ni como su primo ni como el Mesías cuya llegada había profetizado. Sólo cuando Juan vio al Espíritu Santo en forma de paloma descender sobre Jesús se dio cuenta de quién era. 
“Y yo vi, y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios”.


  El Evangelio de San Lucas no es menos misterioso en lo relativo a las relaciones entre Juan y Jesús. Muy al inicio del misterio de Jesús, Juan fue encarcelado. Le llegaron rumores de que el pueblo de Judea saludaba a Jesús como un gran profeta, y entonces envió mensajeros a preguntarle a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir?” (esto es, el Mesías).


Resulta extraño que Juan no conociera la misión de su primo en la vida, o que ni siquiera advirtiera que era su primo. Pero si Jesús hubiera estado ausente de Palestina varios años, la aparente ignorancia de Juan comenzaría a tener más sentido.

IMPUESTO A LOS EXTRANJEROS

También sucedió algo curioso cuando Jesús llegó a Cafarnaúm, su hogar oficial porque allí era donde vivía su madre. El recaudador de impuestos para el Templo le preguntó a Pedro, el discípulo de Jesús, si su maestro estaba obligado a pagar el impuesto para el sostenimiento del templo. Como resultaba obvio que Jesús era judío, el recaudador debía saber si Jesús pagaba o no. Lo que en realidad quería saber era si Jesús había vivido tanto tiempo lejos del domicilio de su madre, que ahora debía pagar impuestos como extranjero. De ser verdad, ¿dónde había estado viviendo?


  Una de las respuestas puede darla en parte una leyenda: que José Arimatea, que bajó de la cruz el cuerpo de Jesús y lo colocó en su propio sepulcro, era su tío. Esto explicaría la creencia de los mineros de estaño de Cornualles, en el oeste de Inglaterra,  de que José era un comerciante de estaño que había llevado al joven Jesús a Cornualles y le habían enseñado el oficio. Cuando los estañeros extraen el mineral, todavía gritan: “Jesús era del oficio”. Por tradición, los mineros del lugar entonan una canción con el mismo estribillo”.
  Según otra leyenda, Jesús y José de Arimatea estuvieron durante algún tiempo en la aldea de Priddy, a unos cuantas millas de Glastonbury, también en Inglaterra y allí regresó José después del martirio de Cristo. Y existe un antiguo escrito que afirma que el joven Jesús vivió algún tiempo en Glastonbury.


UNA IGLESIA MUY ESPECIAL

San Agustín, que viajó a Inglaterra en el año 597, le escribió al papa Gregorio acerca de una “cierta isla real... rodeada de agua” en los “límites occidentales de Bretaña”. Eso podría describir Glastonbury, que en aquel tiempo estaba rodeado de agua. San Agustín señalaba que también había “una iglesia tan bella y especial que seguramente no estaba construida por arte humano alguno, sino por las manos del mismo Cristo”.
 Como hay datos bíblicos de que Jesús pasó algún tiempo lejos de Palestina, parece posible que el joven se hubiera alejado para buscar la soledad con el fin de meditar acerca de su destino. ¿Dónde mejor que en el oeste de Inglaterra, que había conocido de niño y donde su tío era conocido?


 Estas leyendas respecto a los años misteriosos de la vida de Jesús tienen cierta credibilidad, porque son congruentes. Pero si Jesús no fue a Inglaterra durante esos años, ¿adónde fue?... Aunque no existen pruebas contundentes que demuestren que pudo haber ido a otra parte, a mediados del siglo XIX se tuvo conocimiento de ciertos textos y manuscritos “no evangélicos” que datan del siglo I y IV, y en los que según el escritor e investigador francoespañol, Thor Jurodovich, Jesús pudo haber pasado esos años en la India, el Tibet y Nepal.
 Thor se dio a la tarea de investigar la verdad acerca de “Los años perdidos de Jesús”, y encontró varios manuscritos originales, y dice que tras analizar y estudiar concienzudamente los acontecimientos de la época, cada vez le asaltan más las dudas. ¿Por qué ese enigmático silencio de aquellos años de la vida de Jesucristo ¿qué hizo desde los 13 hasta los 30 años? ¿será verdad que estuvo una temporada en la India, Tíbet y Nepal, adquiriendo conocimientos secretos, como algunos aseguran? ¿cómo y dónde vivió?

Thor Jurodovich, está convencido que la respuesta a éstas y otras preguntas se hallan en un compendio de antiguos textos que permanecen ocultos entre las paredes de los monasterios budistas situados en la India y el Tíbet.

Según este escritor e investigador, descubrimientos como los manuscritos de la biblioteca de Nag Hammadi en Egipto, y fragmentos de un evangelio secreto escrito por San Marcos en el desierto judío de Saba, contienen datos más verosímiles que los que ha presentado la Iglesia a través del Nuevo Testamento.

Thor asegura que estos hallazgos no hacen más que confirmar que entre la vorágine de textos antiguos, existen algunos que confirman que Jesucristo estuvo en las montañas del Himalaya y en ciudades hindúes como Benares y que dichos manuscritos no serían una novedad para el Vaticano, pues parece que en los estantes de su inmensa biblioteca, están depositados 63 legajos en varias lenguas orientales que se refieren a los años perdidos de Jesús. 

 Pero sea verdad o no lo que se desprende del estudio de los Evangelios, de las cartas de San Agustín o de la teoría de Thor, lo cierto es que “La Vida Desconocida de Jesús” sigue y seguirá siendo uno de los Enigmas y Misterios que más apasiona al mundo Cristiano....

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