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Nada es más seductor para una mujer, que un hombre sensible…

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Frecuentemente se hace referencia, a la educación recibida por los padres, la cultura, los valores religiosos, la sociedad, la timidez, los conflictos de pareja, etc., como las causas del bajo deseo s

… Pero por desgracia eso pocos varones lo saben y entienden, debido a que la mayoría han tenido unaeducación sexual tradicional y callejera, que entre otras cosas, les prohibe manifestar sus sentimientos

Frecuentemente se hace referencia, a la educación recibida por los padres, la cultura, los valores religiosos, la sociedad, la timidez, los conflictos de pareja, etc., como las causas del bajo deseo sexual femenino. Pero se hace poca referencia a las posibilidades que tiene la mujer, cuando es madre, de hacer un cambio en estas situaciones de las cuales fue víctima su sexualidad.

El asunto de cómo las madres educan a sus hijos sobre la sexualidad masculina, nos lleva a reflexionar sobre algunos puntos fundamentales en la forma en que los hombres aprenden sexualidad. La tradición comienza, cuando se trasmite al hijo varón, el modelo de “siempre listo”, el mito del pene grande y cuanto más profunda la penetración, más gozo. ¿Más gozo para quién? Obviamente, que estos valores culturales hacen referencia a un gozo masculinizado del placer sexual, proveniente de “educación sexual tradicional y callejera” recibida por el hombre.

¿Qué pasa por la cabeza de las madres cuando dicen acerca de su hijo: “éste no se va a dejar de las viejas; va a ser bien macho; y sobretodo no se va a dejar manipular; etc. El hombre educado tradicionalmente, con máscaras para ocultar sus temores, reprimir emociones, no manifestar sentimientos; con pobres destrezas para comunicar emociones, espera que su pareja adivine.

Cuando su mujer, que no es adivina, le hace preguntas que implican hablar de sus emociones, se molesta, se defiende para no mostrar “debilidad emocional”. Nunca se les enseñó que lo más seductor para una mujer es un hombre sensible a las emociones, que necesitamos de ese estímulo para excitarnos; que es erótico y sensual oír: cómo me gustas, cuánto te quiero, qué divino se siente tener sexo contigo, etc. La mujer necesita erotizar el pensamiento como fuente de estímulo sexual y este estímulo es cada vez que se va tener sexo, como la gasolina del carro, no basta con decirlo una vez, hay que hacerlo frecuentemente. Por la falta de ese estímulo, disminuye el deseo sexual en la mujer.

Definitivamente los valores trasmitidos al hijo varón, fortalecen las conductas de las cuales ha sido víctima nuestra sexualidad femenina. Sería mejor enseñarles a ser excelentes amantes de sus esposas, que las exciten con sus hermosos atributos, cómo deben vestirse y desvestirse para el placer femenino, a ser sensuales cuidadores de la relación con su mujer, y a verbalizar sus sentimientos y emociones cada vez que van a tener sexo.

¿Por qué no se motiva a los varones a que sean mejores en la intimidad, en lugar de esperar “fantasiosamente” que su mujer sea una conejita de Play boy robotizada en la cama?

Deberían saber, que por las obligaciones del trabajo doméstico gratuito y la complejidad cotidiana, las mujeres están expuestas a un cansancio físico y emocional no reconocido; que a las 10:30 de la noche cuando el hombre está apurado para dormirse y listo para el acto sexual, porque tiene que madrugar al otro día, su mujer está fría como un refrigerador porque él no ha hecho su trabajo de estímulo sensual durante el día.

Si a los hombre les hubieran enseñado, que primero tienen que seducirnos, erotizando nuestro pensamiento; relajarnos para lograr un descanso físico reparador de energía; acariciarnos, más de 20 minutos porque somos táctiles y requerimos eso, para excitarnos que fisiológicamente llegue cinco veces más de sangre a la zona pélvica que la que necesita el hombre para su erección, lograría tener sexo con su pareja cada vez que quisiera.

Pero como casi nunca hacen eso, ellos después muy preocupados se preguntan: ¿No sé por qué ella no quiere tener sexo? ¡Siempre tiene una excusa! Obvio… Y quien no va a tener una excusa cuando se le pide tener sexo como si fuera un amigo, así no funciona la sexualidad de la mujer. Vamos mujeres eduquemos a nuestros hombres diferentes!

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