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Amazon, Apple y Google apagan la app Parler tras el asalto al Capitolio: era el megáfono alterno de seguidores de Trump

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El apodado ‘Twitter conservador’ fue retirado de los servidores web y de las tiendas de Android e iPhone por denuncias de que era usado para promover violencia. Los seguidores de Trump se organizaron en este foro para el ataque al Congreso.

El presidente saliente, Donald Trump, sigue teniendo a su diposición el poder de su cargo y todas las herramientas de comunicación de la Casa Blanca, pero su suspensión de las redes sociales tras incitar el asalto al Capitolio ha hecho enojar al mandatario y a algunos de sus seguidores.

Después de que su cuenta en Twitter fuera permanentemente suspendida por incitar a la violencia, según explicó el viernes esta red social, ahora otras empresas han tomado pasos para bloquear Parler, la aplicación que se había vuelto megáfono alternativo de muchos simpatizantes de Trump. 

Parler incluso había sido apodado el “Twitter para conservadores”.

Los servicios web y de la nube de Amazon suspendieron la cuenta de Parler, con lo cual la app se quedó sin servidores en la mañana de este lunes y dejó de funcionar. Durante el fin de semana, Google y Apple retiraran la aplicación de sus tiendas, impidiendo así que pudiera ser descargada por nuevos usuarios. 

“Las declaraciones de Amazon, Google y Apple sobre dejarnos de dar acceso ha hecho que otros de nuestros proveedores nos dejen también de dar servicio”, indicó John Matze, fundador de Parler, en un comunicado sobre por qué no estaba funcionando la aplicación.

Los gigantes tecnológicos aseguran que tomaron estas acciones porque Parler estaba permitiendo la divulgación de mensajes violentos y de falsedades nocivas sobre el resultado electoral, así como permitiendo a los usuarios “planear y facilitar aún más actividades ilegales y peligrosas”.

Parler fue utilizado por las personas violentas que discutieron planes para escabullir armas a Washington D.C. y para irrumpir en el Congreso, según investigadores del Digital Forensic Research Lab, con la intención de invalidar el resultado del voto popular y del voto electoral que le dio la victoria al democrata Joe Biden.

En los últimos días después del asalto al Capitolio, además, siguieron circulando videos en Parler que instigaban a actuar el 20 de enero, el día en el que constitucionalmente debe ser inaugurado el nuevo presidente.

[El día en que internet le dio la espalda a Trump: cómo diversas plataformas empezaron a implementar sus políticas para usuarios]

Parler fue establecido hace dos años por Matze y, en ese tiempo, había atraído aproximadamente 12 millones de usuarios, según la red social. De ellos, ocho millones estaban en Estados Unidos.

En contraste, Trump tenía casi 90 millones de seguidores en Twitter. 

Conforme los simpatizantes de Trump consideran si trasladarse a otras plataformas, como Telegram o los foros de 4chan, las empresas tecnológicas de Silicon Valley no son las únicas que empiezan a tomar acción para prevenir que se disemine información falsa o que pueda provocar más actos violentos.

La empresa de radio Cumulus Media, que ha albergado los programas de conservadores y de simpatizantes de ultraderecha de Trump como Ben Shapiro, también indicó a sus clientes que la compañía “no va a tolerar que se hagan sugerencias [al aire] de que la elección no ha terminado, porque la elección ya fue resuelta”, según The Washington Post.

Entre un debate sobre censura

Simpatizantes del presidente saliente han intentado argumentar en días pasados que las acciones en contra de Parler y de las cuentas de Trump en plataformas como Twitter o Facebook supuestamente son un acto de censura,

Sin embargo, Trump sigue teniendo a su disposición múltiples herramientas para dar avisos al público estadounidense antes de que termine su mandato el 20 de enero a las 11:59 am. No por nada hay un puesto del gabinete llamado Dirección de Comunicaciones de la Casa Blanca.

nivel internacional el derecho a la libre expresión ha tenido limitaciones: se considera que si las ideas u opiniones expresadas incitan a la violencia contra un grupo o persona específicos se comete un delito porque se están violando los derechos globales a la no disciminación. Existen reglas y leyes en ese sentido, como una legislación en Ruanda para evitar las expresiones que nieguen el genocidio que vivió ese país.

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Lo que la Primera Enmienda constitucional de Estados Unidos establece es que el Congreso y otras ramas del Gobierno no deben ni pueden intentar restringir el derecho a expresarse, pero no dice nada sobre cómo pueden proceder las empresas y plataformas privadas.

La Corte Suprema de Estados Unidos estableció en un fallo de 1969 que las garantías constitucionales de libertad de expresión sí permiten actuar para restringir discursos “dirigidos a incitar o producir una acción ilegal inmediata y que tienen una probabilidad de incitar o producir tal acción”.

Para Kara Swisher, periodista especializada en la industria tecnológica y el internet, no tiene sentido argumentar que las decisiones empresariales de Twitter, Facebook, Amazon o Apple constan de censura. Swisher declaró a la cadena MSNBC esta mañana que “los negocios no tienen por qué ser forzados a darles servicios a quienes no [cumplen] normas”.

Agregó que esos gigantes tecnológicos, como compañías privadas, tienen condiciones y términos de servicio a los que todos, incluso un líder mundial, deben atenerse si quieren utilizar sus plataformas.

“Fundé Parler para ser un lugar de diálogo y discusión abierta donde pudiéramos trabajar para dejar atrás la ira y hostilidad que parece estar consumiendo a nuestra sociedad civil”, aseguró Matze en un comunicado este fin de semana. 

En vez, según muchos expertos, se volvió el mecanismo para organizar actos de ira y hostilidad.

Con información de MSNBC y The Washington Post

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