SALUD

TEMPERATURAS EXTREMAS AUMENTAN EL RIESGO DE ACCIDENTS DE TRABAJO 

El trabajar bajo temperaturas extremas podría aumentar el riesgo de sufrir un accidente laboral. Es la principal conclusión de un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) (Catalunya, España), centro...

Staff

2018-08-06

El trabajar bajo temperaturas extremas podría aumentar el riesgo de sufrir un accidente laboral. Es la principal conclusión de un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) (Catalunya, España), centro impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”.

De acuerdo al estudio publicado en la revista Environmental Health Perspectives, “La exposición a temperaturas de moderadas a extremas podría ser la responsable de más de medio millón de los accidentes de trabajo que ocurrieron durante el período de estudio”, destaca Érica Martínez, investigadora de ISGlobal y primera autora del trabajo. Se relacionaron con la temperatura una media de 60 accidentes laborales diarios –cerca de 22.000 al año–, que conllevaron baja de al menos un día, lo que representa el 2,7% de todos los accidentes laborales.

Los datos apuntan que, mientras que el frío extremo aumenta el riesgo de accidentes de trabajo en un 4%, el calor extremo lo incrementa en un 9%. Los mecanismos biológicos que vinculan la exposición a temperaturas ambientales extremas y el riesgo de accidentes laborales ocupacionales “aún no están del todo claros”, explica Martínez.

La mayoría de las lesiones incluidas en este estudio fueron fracturas óseas y lesiones superficiales, “lo que sugiere que el mecanismo subyacente puede estar relacionado con la disminución de la concentración o la alteración del juicio que afecta a la seguridad laboral”, comenta la investigadora. Además, los efectos de la temperatura no se limitan solo al día de la exposición, sino que se aprecia “un patrón de retraso observado”, que puede ser debido a la fatiga acumulada y a la deshidratación en días posteriores.

Otro de los resultados es que las mujeres parecen ser más vulnerables al frío y los hombres al calor, diferencia que puede ser explicada porque las mujeres tienen tasas de sudoración más bajas que los hombres en climas cálidos.