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Llevar una doble vida… Excitante pero muy riesgoso!

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Aparentar ser esposos ejemplares, mientras a escondidas se vive una relación extramarital, es sólo un ejemplo de vivir dos falsas realidades, pero simultáneas. Por distintos motivos y en diferentes ci

Tener una relación extramarital puede ser muy emocionante, sin embargo aparte de la deslealtadque esto implica, quien la tiene, invariablemente llega sufrir un gran desgaste físico y psicológico.

Aparentar ser esposos ejemplares, mientras a escondidas se vive una relación extramarital, es sólo un ejemplo de vivir dos falsas realidades, pero simultáneas. Por distintos motivos y en diferentes circunstancias, existen personas que viven entre dos realidades distintas y no asumen una de ellas en público ni ante sus seres cercanos. Ello puede ir desde algo aparentemente tan simple como tener una relación de amistad con una persona del sexo opuesto que implica salir de casa a escondidas, hasta tener un amante u otra pareja e incluso hijos fuera del matrimonio oficial, también se incluyen otras situaciones más complejas que socialmente no son aceptadas.

Las consecuencias de mantener una doble vida van desde altos niveles de estrés hasta cuadros depresivos y conflictos familiares. Con o sin problemas psicológicos, lo cierto es que llevar una doble vida generará una serie de consecuencias a corto y largo plazo: desde un simple estrés por desgastarse al vivir simultáneamente situaciones tan opuestas y a veces tan contradictorias, hasta consecuencias más complejas, como problemas financieros, laborales, etc. Como mecanismo de respuesta a una situación agotadora, que es como vivir dos veces a la misma vez, nuestra persona aumenta las posibilidades de enfermarse psicológicamente. Se pueden presentar cuadros depresivos, consumo de alcohol, drogas, rupturas o conflictos familiares y dificultades laborales, entre otras secuelas.

Generalmente este tipo de personas suelen tener un trastorno de identidad; no saben quiénes son ni qué quieren para su vida, por eso buscan varias vidas de la misma clase a la vez y sólo encontraran felicidad cuando se conozcan a sí mismos. Sin entrar a casos graves, hablemos de las situaciones más frecuentes; cualquiera de nosotros, en algún momento de nuestra relación de pareja, sentimos que el fantasma de la infidelidad anda rondando nuestra unión.

Pues, debemos saber que la infidelidad tiene sus razones y los motivos cambian de acuerdo el ángulo desde donde se miren. Los hombres quieren más de todo, sobre todo sexo: más emoción, más variedad, más experimentación, más veces. Las mujeres hablan de carencias: falta de comunicación, de atenciones, de sensualidad, de romanticismo, etc. De todos modos, en ambos casos el trauma es demoledor tanto para el engañado como para la engañada.

En el caso de los hombres, es un golpe enorme a su ego (amor propio) y sobretodo a su más puro machismo. Para las mujeres, es peor que si le hubieran caído a golpes, peor que el alcohol, peor incluso que los problemas económicos, es un golpe devastador a su autoestima. Para ambos, es como un terremoto que sacude su mundo espiritual, afectivo y social. Para salir de este tornado emocional, estas personas, tanto el infiel como el engañado, necesitan una terapia especial.

Debemos saber que la vida en pareja es un proceso en continuo cambio, se pasa por distintas etapas, uno de los periodos más intensos, es cuando se producen cambios en algunos de los integrantes de la pareja, las transformaciones pueden llevarlos a diferentes expectativas de vida, ejemplo; se gradúan, cambian de trabajo, ascensos, diferente estatus económico, nacimiento de hijos, etc.

Bajo estas circunstancias de transformación, si alguno de los dos miembros de la pareja busca una relación externa al vínculo, puede ser porque no soporta el mayor compromiso y le cuesta adaptarse al nuevo cambio, se queda en la fase anterior ya conocida y segura, no aceptando los cambios que trae la evolución lógica de una pareja. Como la vida sigue, la presión del cambio aumenta entonces se da la huida hacia la infidelidad. Esta etapa es muy importante en una pareja, es donde se define la permanencia de la relación.

La mayoría de las personas sostiene que una vez que la confianza desaparece, reparar la relación es imposible. En mi experiencia profesional, después de tratar a tantas parejas con problemas por infidelidad, puedo decir, que si a los dos les sirve seguir juntos, se puede sobrevivir a ese trauma, siempre que dejen en claro las nuevas reglas de funcionamiento de la pareja. Incluso es posible construir una relación mucho más sólida, algo que haga crecer a los dos… Claro que eso sólo es factible si ambos son capaces de mirar en su interior honestamente. Culpar eternamente al otro o buscar disculpas sin darlas de verdad acaba con la convivencia y es un camino hacia la autodestrucción afectiva.

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