LOADING

Type to search

PADRES MALTRATADOS Y ABUSADOS POR SUS ¡HIJOS!

Avatar
Share

Aunque cueste reconocerlo y a pesar de que vivamos en pleno siglo XXI y en un país ‘civilizado’, hay hijos que maltratan y violentan a sus padres, sobre todo cuando éstos llegan a la vejez

Miles de padres viven la pesadilla del maltrato físico y psicológico de sus hijos, aunque no muchos se atreven a contarlo. El que un hijo golpee o maltrate a sus padres, incluso siendo éstos ancianos, supone una falta de consideración y respeto, pero es una actitud que proviene desde la infancia. Hay padres que no están conscientes de esto, y los que lo están, por vergüenza prefieren callarlo.

Todo Desde la infancia

Aunque muchos padres nieguen o no quieran ver el hecho, es necesario entender que la conducta agresiva de sus hijos puede venir desde su infancia, de la forma como los trataron y educaron de pequeños… Allí están las respuestas.

Los procesos perturbadores y de agresividad durante la infancia son los que provocan severas alteraciones de la conducta de los hijos a la edad adulta y lo malo es que estos procesos no son muy visibles al principio y por lo tanto suelen pasar inadvertidos para los padres. Pero en estas conductas agresivas, también son influenciadas por el entorno social inmediato, e incluso otros familiares, amigos, la escuela, etc.

Por eso los padres deben prestar ‘mucha atención a estos procesos perturbadores’, para evitar futuras conductas violentas y eso puede detectarse observando cómo se desarrolla la vida cotidiana de un hijo en la familia.

Estos procesos se producen por:

  • Conductas sobreprotectoras y avasallantes.
  • Conductas negligentes y/o de indiferencia afectiva hacia los hijos.
  • Maltrato o violencia intrafamiliar.
  • Situaciones de acoso y maltrato psicológico (dentro o fuera de la familia).
  • Procesos de duelo por muerte cercana o enfermedad terminal de un familiar.
  • Desarraigo no elaborado e incluso a causa de abuso sexual.

Los procesos perturbadores pueden ser:

Estados de ansiedad e irritabilidad: Además de la dos anteriores, el niño presenta signos de impaciencia, desasosiego, miedos, problemas para dormir, compulsividad en la ingesta de alimentos o golosinas. Y durante la pubertad y adolescencia, consumo compulsivo de tabaco, alcohol o sustancias tóxicas diversas.

Procesos de angustia: Distracción, ensimismamiento, no dirigir la palabra a determinadas personas o por el contrario tener excesiva agresividad ante familiares y/o conocidos, narcolepsia (sueño permanente), alteraciones de la memoria, inhibiciones para encarar determinadas actividades, conductas fóbicas frecuentes frente a determinados objetos, fobias sociales, ataque de pánico, entre otros.

Síntomas físicos o psicosomáticos: problemas dermatológicos, alergias, dolores de cabeza, caída del cabello, dolores abdominales sin causa, vómitos y diarreas frecuentes e intermitentes durante largos períodos, apneas emocionales (falta de oxígeno) por llanto prolongado que provoca desmayo, entre otros.

¿Qué hacer frente a este hecho?

Si al joven o adulto joven no se le corrigió de pequeño, la solución a una situación así es bastante difícil de resolver, sin embargo lo peor es darse por vencido y no hacer nada.

Por los hijos, de cualquier edad, deben entender que sus acciones conllevan responsabilidades y de ser necesario penalidades.

 Lo anterior implica que aunque los hijos ya sean adultos, los padres deben permitir  que si hay conductas delictivas, estas sean sancionadas por la ley, para que ese hijo no se convierta en un problema para ellos mismos, ni para todo su núcleo familiar y social.

Aunque como padres nos duele hacerlo, pero, si es preciso se debe pedir ayuda a las autoridades e incluso actuar legalmente contra el agresor, aunque sea nuestro propio hijo…. Es recomendable no caer en el error común de esperar o apelar a “cambios milagrosos!”

Conclusión

La violencia es un delito y aunque el agresor sea un hijo, esa conducta no debe ser tolerada.  Aceptar este tipo de violencia es permitir una espiral de situaciones con alcances insospechados… Es preciso decir ¡basta!

Next Up

WordPress Appliance - Powered by TurnKey Linux