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UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD!!

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Al fin!!, pensó el joven al ver llegar a Verónica a la puerta de su casa; y es que después de insistir durante tantos meses, por fin era recompensada su perseverancia…. por eso muy animado,

 Dolido por la burla de que había sido objeto, el día de la boda de su ex-novia, en plena ceremonia se pegó un tiro en el pecho, para arruinarle la dicha.  Sin embargo recibió…

  Al fin!!, pensó el joven al ver llegar a Verónica a la puerta de su casa; y es que después de insistir durante tantos meses, por fin era recompensada su perseverancia…. por eso muy animado, corrió a recibirla. En contraste, la actitud de la chica era de indiferencia; después de saludarlo le entregó una bolsa de plástico repleta de obsequios diciéndole: "Vine a devolverte todas las chucherías que me has dado últimamente; te dije que todo había terminado entre nosotros, pero tú seguías de necio insistiendo. ¿Qué pensaste? ¿Qué podías comprarme con regalitos?…  Pues ya ves que no".

  Luego sacó de su cartera un sobre blanco y se lo entregó diciéndole: "Espero que con esto quedes convencido de que nunca regresaré contigo". 

 Sin decir más, Verónica dio media vuelta y se fue. David abrió el sobre y al ver de lo que se trataba, sintió como si le hubieran echado una cubeta de agua fría: era una fina invitación que anunciaba la boda de ella con otro hombre. 

  Furioso, arrojó el sobre al suelo. No entendía ese alarde de crueldad; después de todo, su único error había sido quererla mucho. En su cabeza se mezclaban ideas y sentimientos opuestos; quería vengarse, pero no podía hacerle daño porque la amaba. 

  Verónica no era el tipo de mujer que sintiera remordimientos, así que, tranquilamente, preparó su boda y cuando llegó el ansiado día, la muchacha se veía radiante; todos elogiaban su belleza, y hasta pensó que la ceremonia resultaría perfecta; sin embargo, su amiga Tina se apresuró a decirle cuando bajaba del auto.

-¡Ay manita! ¿Qué crees? Tu ex novio está adentro en la iglesia…. Pero qué puntadas te avientas, ¿cómo se te ocurrió invitarlo? 

  Verónica respondió contrariada: "Le di una invitación para que se desengañara, pero no me imaginé que ese imbécil se atreviera a venir". 

  Serena entró a la iglesia como una reina y alcanzó a distinguir que en la primera banca, muy cerca del altar, se encontraba David, quien vestía un elegante traje negro. La ceremonia estaba casi por terminar cuando David se levantó de la banca y se dirigió al extremo izquierdo del templo; ahí permaneció parado, dando la espalda a todos los asistentes, y nadie se percató cuando sacaba una pistola y la colocaba en su pecho para luego disparar. 

 Lo que sucedió después fue un verdadero caos: algunas mujeres gritaban histéricas y otros trataban de auxiliarlo; el sacerdote, nervioso, pedía que llamaran a una ambulancia. David perdió la conciencia por unos segundos para después apreciar todo, pero desde otro ángulo; de pronto se sintió flotando en la parte alta del templo, vio a su ex-novia llorando inconsolablemente y a Raúl, su flamante esposo, quien, iracundo, sujetaba a la chica del brazo al mismo tiempo que la insultaba. David sentía que una gran felicidad invadía su alma, y de lo más profundo de su ser surgieron unas palabras que a él mismo le sorprendieron: ¡Qué buena onda! Les eché a perder la boda. 

   Un hombre extraño que flotaba también a su lado le respondió:- Sí David, lo lograste, pero ahora ¿qué hago contigo?  El muchacho aún se sentía aturdido y le preguntó: “¿Qué pasó? ¿Quién es usted? ¿Ya estoy muerto?”. 

 Aquel hombre fue respondiendo a sus preguntas: 

– Pasó que te diste un balazo; todavía no estás muerto, pero te falta poco. Y yo soy Memo para servirte. Soy el encargado de llevarte en el momento de tu fallecimiento; pero eso estaba programado para dentro de 60 años. Por eso te preguntó ¿qué voy a hacer contigo ahora?… ¿Por qué lo hiciste? 

 David, que horas antes sabía perfectamente por qué deseaba morir, se sentía en esos momentos confundido, y recordando sus sentimientos le respondió: 

– Es que no podía soportar la idea de perderla. Obsérvala, es tan perfecta y bella. 

 Memo contestó secamente: -Sí, ya lo veo. Fuiste capaz de darte un balazo dentro de una iglesia. 

– ¿Tu crees que soy tan superficial para haberlo hecho? ¿No entiendes cuanto la quiero?

 Memo suspiró profundamente. -Tal vez seas sincero; pero antes de que sigas hablando me gustaría que vieras algo. De pronto estaban en una casa desconocida; en la sala una mujer gorda y descuidada comía algún postre, al lado de un hombre, frente al televisor.

  Memo explicó: -Es tu hermosa Verónica, en compañía de su esposo, dentro de algunos años… Como ves, dejará de ser tan bella, pero continuará siendo insoportable; no te perdiste de nada.

  Después lo llevó a un parque en donde se encontraba un niño acompañado por él mismo y por una linda señora; los tres jugaban y se veían felices. –El iba a ser tu hijo y ella tu esposa, -le dijo Memo- pero como quieres morir ya no podrá ser. 

 Desesperado, sujetó a Memo mientras le decía: "No quiero morir, haz algo".

 Memo se limitó a contestarle: -No es cosa mía-.

 Fueron entonces al hospital donde lo atendían y escuchó la conversación de los médicos: Qué muchacho tan estúpido; si logra salvarse quién sabe en qué condiciones quede. ¿Por qué lo haría? ….

 David gritaba sin ser escuchado: -Ustedes sálvenme, que yo me las arreglaré. Memo lo observó y le dijo: – Creo que ya entendiste que se debe pensar a largo plazo y no impacientarse con los primeros obstáculos. 

– Sí, sí, ya entendí -contestó David- que me quería salir de la fiesta antes de que empezara lo bueno.

 De pronto los médicos se sorprendieron al ver que el muchacho empezaba a responder favorablemente, y no podían creer que lograran concluir la operación con éxito… Aunque durante varias horas estuvo delirando, pronunciaba frases extrañas como: "No te vayas que esto se va a poner bueno… No te vayas!!"

  Cuando finalmente pudo salir del hospital y contó su historia a familiares y amigos, algunos lo tildaron de loco, en tanto que los más condescendientes le decían que fue un sueño, pero David jura y perjura que fue cierto, que vivió eso, que la vida le dio una segunda oportunidad y aunque lo duden  Creánlo o No… Así Fue!!

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