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¿ES POSIBLE DETECTOR EL PARKINSON DÉCADAS ANTES DE QUE APAREZCAN LOS SÍNTOMAS?

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De acuerdo a Mayo Clinic, la enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo que afecta el sistema nervioso y las partes del cuerpo controladas por los nervios. Los síntomas aparecen lentamente. El primero puede ser un temblor apenas perceptible en una sola mano. Los temblores son habituales, aunque el trastorno también puede causar rigidez o una disminución del movimiento.

En las etapas iniciales de la enfermedad de Parkinson, el rostro puede tener una expresión leve o nula. Es posible que los brazos no se balanceen cuando caminas. El habla puede volverse suave o incomprensible. Los síntomas de la enfermedad de Parkinson se agravan a medida que la afección evoluciona.

Expertos en el tema aseguran que la enfermedad a menudo se considera una afección de la senectud, pero comienza en la mediana edad y puede pasar desapercibida durante décadas.

Recientemente un grupo de científicos de Australia descubrieron que es posible detectar la enfermedad de Parkinson décadas antes de que aparezcan los síntomas motores.

“La enfermedad de Parkinson es muy difícil de diagnosticar hasta que los síntomas son obvios, momento en el cual hasta el 85 % de las neuronas del cerebro que controlan la coordinación motora ya han sido destruidas”, dijo Kevin Barnham, investigador y profesor del Instituto Florey de Neurociencia y Salud Mental. “En ese momento, es probable que muchos tratamientos resulten ineficaces”, añadió.

Para demostrar la temprana detección de este trastorno neurológico, uno de los mayores desafíos en la medicina, además de rastrear con precisión la neurodegeneración, los especialistas implementaron un biomarcador con tomografías por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) para escanear a 26 pacientes con enfermedad de Parkinson, un grupo de control de 12 personas y 11 personas con trastorno de conducta del sueño REM, un desorden que presenta movimientos oculares rápidos, y descubierto en la mitad de las personas con párkinson, detalla el Instituto Florey.

Los resultados del estudio, publicado en la revista científica Neurology, demuestran que durante aproximadamente 33 años ocurre una pérdida neuronal lenta en la enfermedad de Parkinson, y este daño se produce en aproximadamente 10,5 años antes de que la enfermedad sea detectable en una exploración por PET. Tras esto, pasarán otros seis años y medio hasta que aparezcan los síntomas motores, y tres años más para una confirmación diagnóstica.

En ese contexto, los científicos aseguran que la pérdida neuronal ocurre durante aproximadamente 22,5 años antes de que los síntomas clínicos sean suficientes para el diagnóstico. Según Barnham, esta enfermedad a menudo se considera una afección de la senectud, pero en realidad comienza en la mediana edad y puede pasar desapercibida durante décadas.

“Nuestro objetivo a largo plazo es encontrar una manera de detectar la enfermedad mucho antes y tratar a las personas antes de que se produzcan daños”, expresó Barnham, al explicar que el hallazgo permitirá desarrollar programas de detección para diagnosticar y tratar la enfermedad hasta 10 años antes de lo que es posible actualmente.

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson varían según la persona. Estos son algunos de los síntomas de la enfermedad de Parkinson:

Temblores. Las sacudidas rítmicas, llamadas temblores, generalmente comienzan en una extremidad, a menudo la mano o los dedos. Es posible que frotes el pulgar y el índice de un lado a otro, lo que se conoce como “temblor de rodamiento de la píldora”. Puede que te tiemble la mano mientras estás en reposo y que el temblor disminuya cuando lleves a cabo alguna tarea.

Lentitud en los movimientos, también llamado bradicinesia. Con el tiempo, la enfermedad de Parkinson puede ralentizar tus movimientos, y hacer que las tareas simples te resulten complicadas y te lleven más tiempo.

Rigidez muscular. La rigidez muscular puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Los músculos rígidos pueden causarte dolor y limitar tu amplitud de movimiento.

Deterioro de la postura y el equilibrio. Es posible que adoptes una postura encorvada. Además, podrías caerte o tener problemas de equilibrio como consecuencia de la enfermedad de Parkinson.

Cambios en el habla. Es posible que hables a un volumen muy bajo o muy rápido, insultes o dudes antes de hablar. Además, tu discurso puede volverse más monótono en lugar de seguir los patrones del habla habituales.

Cambios en la escritura. Puede que te resulte difícil escribir y tu letra puede parecer pequeña.

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