“Reapertura al 100%”: el gobernador de Texas elimina restricciones contra el COVID-19, incluido el uso obligatorio de mascarillas

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El republicano Greg Abbott anunció este martes que el fin de las restricciones comenzará el 10 de marzo, a pesar de que la pandemia se ha cobrado la vida de 42,000 tejanos y los expertos advierten que está lejos de haber terminado y piden justo lo contrario: seguir usando el tapabocas.

DALLAS, TX – JULY 08: Texas Governor Greg Abbott speaks at Dallas’s City Hall near the area that is still an active crime scene in downtown Dallas following the deaths of five police officers last night on July 8, 2016 in Dallas, Texas. Five police officers were killed and seven others were injured in the evening ambush during a march against recent police involved shootings. Investigators are saying the suspect is 25-year-old Micah Xavier Johnson of Mesquite, Texas. This is the deadliest incident for U.S. law enforcement since September 11. (Photo by Spencer Platt/Getty Images)

El gobernador del Texas, Greg Abbott, anunció este martes que el estado sureño suspenderá el uso obligatorio de mascarillas, como parte de su decisión de levantar las restricciones contra el COVID-19 “al 100%” en los próximos días, a pesar de que la pandemia se ha cobrado la vida de 42,000 tejanos y los expertos advierten que está lejos de haber terminado. 

Texas también eliminará los límites para la cantidad de personas que pueden estar en el interior de los comercios, dijo Abbott, quien hizo el anuncio desde un restaurante en la localidad de Lubbock. El republicano dijo que las nuevas reglas entrarán en vigencia el 10 de marzo.

“Ya es momento de reabrir Texas al 100%”, dijo Abbott en el restaurante mexicano Montelongo’s, en la ciudad de Lubbock. “El COVID no ha desaparecido repentinamente”, dijo, “pero los mandatos estatales ya no son necesarios”.

“Eliminar los mandatos estatales no termina con la responsabilidad personal”, dijo desde el local abarrotado donde muchos de los que lo rodeaban no llevaban mascarillas. 

Solo California y Nueva York han informado más muertes por COVID-19 que Texas.

El fin de la orden sobre el uso obligatorio de mascarillas convierte al estado, con una población de 29 millones, en el más grande que dice adiós a una medida efectiva en la mitigación de contagios.

La decisión llega en un momento en que un sinnúmero de gobernadores han comenzado a relajar las restricciones contra el coronavirus, a pesar de las advertencias de los expertos sanitarios, quienes continúan pidiendo al público que no deben de usar el cubrebocas.

Como el resto de Estados Unidos, Texas ha visto caer el número de casos y muertes por coronavirus. Las hospitalizaciones se encuentran en los niveles más bajos desde octubre. Pero solo poco más del 15% de la población estadounidense ha recibido al menos una dosis de la vacuna y la inmunidad colectiva está lejos de alcanzarse. 

Las reacciones a la polémica decisión de Abbott comenzaron a suscitarse momentos después de su anuncio. “Es un error del gobernador. Mi familia seguirá usando mascarilla”, dijo el representante demócrata por Texas Henry Cuéllar. “Se puede seguir usando mascarilla sin que afecte a los negocios”.

La jueza del condado de Harris (el más populoso del estado), Lina Hidalgo, calificó el anuncio como “idealista” y dijo que los picos en las hospitalizaciones se han producido precisamente después de que los estados relajaran las medidas contra el COVID-19.

Noticia en desarrollo…

Con información de NBC News y The Associated Press

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