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La Columna del Lic. Vidriera 8-2013

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    El otro día salió un nota aquí en el Aviso, comentando que el Primer Ministro de Japón les dijo a los ancianos japoneses que se dieran prisa en morir…que qué esperaban… que se apuraran, que nomás estaban gastando recursos que se podrían emplear en otras cosas más productivas para el país…  “¡Pero ve nomás qué puntada de tarado este…!” era el común denominador de los comentarios que yo escuché de los que supieron de la recomendación del ministro. No sé si a ti también, pero a mí no me sonaba tan descabellada la recomendación, nomás que ni modo de comentar, porque lo juzgan a uno de descorazonado, de inhumano y puede ser que hasta de mal hijo, o hasta hijo’esú 

   Pero por lo que me han contado y lo poco que he visto, creo que muchos ancianos estarían mejor descansando en paz que sobreviviendo, esperando la muerte, muchas veces siendo maltratados, muchas veces solos y olvidados o a veces siendo usados por agencias que hacen su dinero manteniendo medio vivos a los viejos, exprimiéndoles hasta el último centavo. Es de sabios morir a tiempo y es de valientes dejar el más acá para enfrentar el más allá. Muchas veces el amor se manifiesta más bien soltando que reteniendo.

  Sin duda alguna que en Japón muchos hijos “amorosos” y muchos viejos temerosos le han de haber deseado al ministro de la susodicha sugerencia… ¡qué lo parta un rayo!…

   Pero todavía siguen esperando. Desde hace miles de años la gente creía que los rayos eran la forma cómo Dios mataba a la gente mala, ahora ya nos enteramos que son misiles de los avioncitos no tripulados, esos que trae Estados Unidos matando “desde el cielo” a los enemigos… y uno que otro inocente que se atravesó en mal momento, poco más de 800 llevamos. Sí, llevamos en la conciencia, porque tanto peca el que mata la vaca. Lo malo que ya muchos países están desarrollando esos avioncitos y al rato va a ser un lluvia de rayos… y caidero de muertos.

  Antes era nomás Zéus-Júpiter el que lanzaba rayos, y era terrible y aterrador el rayo jupiteriano, “Jupiter tronante”  decían los latinos y hasta la fecha seguimos creyendo que Júpiter le pasó la lanzadera de rayos al nuevo dios y  que los rayos son señales o castigos.

 Por eso están los augureros todavía tratando de analizar qué significarían los rayos que cayeron en la mera cúpula de San Pedro en Roma unas horas después del anuncio de la renuncia del Papa. (Lo que tardó la noticia en llegar al cielo)

   A la mensa mayoría no le cabe la menor duda de que ese rayazo significan algo, lo importante es saber qué.
  Y allí fue donde empezó a trabajar la imaginación del pueblo, desde los que tienen vela en el entierro hasta los que no, pero hasta el más callado se atreve a opininar.
 “Lo hicieron renunciar y Dios se enojó” “Lo asustaron y dijo: más vale que digan aquí corrió que aquí quedó y Dios le dijo que contaba con él”…
   Otros dan una explicación más “científica”. Que la noticia creó una ola de emociones positivas y negativas, que chocaron y causaron un corto circuito; de la misma manera que la tierra tiembla cuando hay mucha indignación en un pueblo, como cantan los poetas. ¡hasta la tierra tiembla!
 

  Como dijo un amigo, “dejen de buscarle chinches a las gallinas”, el hombre estaba viejo y cansado y el cargo requiere fuerza y energía que ya no sentía tener y vio que era hora de dejar el puesto. Así de simple y así de sabia la decisión. Ya que si le quiere hacer caso al Ministro japonés y dejar de padecer en este mundo para ir a gozar en el cielo, ese será asunto suyo, pero vista la decisión a la luz del rayo, no creo que se pueda ver de otra manera: sabía y a tiempo.

  Ya si alguien quiere interpretar los rayos como una señal de que deban de arrepentirse y ser mejores, qué bueno… puede ser que así sea, porque ayer duré el doble de tiempo en llegar del trabajo a la casa, por tanta gente atravesándose en la calle rumbo a los templos para que les tiznaran la frente. Yo pensé que los efectos del rayo en el

Vaticano estaban causando un despertar en el fervor de los cristianos, de esos que no van a misa, pero la ceniza nos e la pierden año con año… de seguro que es porque piensan que es algún tipo de brujería, no, si le digo… No nos queda más que esperar que el nuevo para rebaje los requisitos y el precio de la entrada al cielo, se lo agradeceríamos toda la eternidad. 
  Salud y saludos y hasta la próxima…                licvidriera@aol.com

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