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¿COLA DE LEÓN O CABEZA DE RATÓN?

El Lic. Vidriera
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Ser cabeza de león o cola de ratón son generalmente las dos opciones que se le dan a las personas en la vida ¿Tú qué quieres ser, cabeza de león o cola de ratón?  ¿Quieres ser tú el que decida tu caminar por la vida, o quieres seguir a alguien que decida por ti y al que tengas que seguir a donde te quiera llevar y arrastrar?

Hasta en los juegos de niños había dos opciones cuando te preguntaban ¿Con quién te vas, con melón o con sandía? (parecidas las dos por cierto). También, para que tomes alguna decisión algunos proponen: “O estás conmigo o estás contra mí”  y otros todavía te la ponen más tétrica y te preguntan  ¿Con quién estás, con dios o con el diablo?…, pero sobre todas las opciones la importante es ser cabeza o ser cola….  Pensar, decidir por ti mismo o marchar detrás de alguien y dejarte guiar… o arrastrar.

Claro que cola de león y cabeza de ratón no son las únicas opciones, también puedes ser cola de ratón, cabeza de pulga, cola de chango… y muchas opciones más, pero la idea es ¿quieres ser el que decida, y elegir tú mismo el rumbo que ha de tomar tu vida, o quieres seguir a alguien que sea el que decida por ti? ¿Quieres ser el que va viendo el camino o quieres que te arrastren por donde decida el que va adelante, y que te lleven por donde no ves y te usen como balance, pero muy seguido también te usen nomás para espantarse las moscas?

En estos tiempos de redes sociales se ha hecho más patente la seguidera, y se ha hecho más notable la gran cantidad de gente a la que le gusta ser cola de ratón… ni siquiera cola de león, porque siguen a cualquiera, a veces no porque sea sabio sino porque tiene buen físico o buena voz, o simplemente sea famoso/a, por ‘algo’.

Siempre han estado ahí los seguidores, simplemente hoy se descubren más. Son los followers, los fans, los admiradores. Los que van atrás de otros.

Ten cuidado. Yo no te digo que no sigas, que no admires a alguien. Solo te digo que peles los ojos y veas bien a quién estás siguiendo y por qué. Si vas a escoger un guía a quien seguir, investiga, piensa, asegúrate que es un buen guía.

El Nazareno tuvo seguidores, pero también el diablo tiene fanáticos. Tuvo seguidores Gandhi y tuvo seguidores Hítler… Tuvo seguidores Bethoven y los tuvo Bilos… (un músico ciego de mi pueblo) .

Siempre hay cabezas de todos los gustos para todos los coleros.

Yo te recomendaría no ‘seguir’ tan de cercas que te puedan confundir con la cola, o que te toquen de primera mano (u olida) los aromas que de la parte trasera salgan.  Mantén tu distancia y, pase lo que pase, no te dejes arrastrar. Mantén la cabeza erguida y deja espacio para poder zafarte si ves que la cabeza va por mal camino…

Puede ser que no sea tan malo ser seguidor, pero sí lo es el ser fanático.

Ya que nos gusta tanto seguir y ser seguidos deberíamos de formar un gran círculo donde todos sigamos a todos… y seamos seguidos por todos. Esa sería buena solución… Y el que no quiera entrar al círculo, que se siente a la vera del camino a ver pasar la gente. Porque no creas que es tan agradable ser seguido, a veces los seguidores son molestos, encimosos y hasta el más noble llega a molestarse cuando uno de sus seguidores le jala el brazo… y le dará unos manazos.

Cierto que muchos son seguidos sin que lo busquen, otros ruegan que los sigan y hasta pagan por seguidores, pero en uno y otro caso se aplica el dicho  “El que quiere el perro tiene que soportar la pulgas”.

Y hablando de perros, puede ser que en muchos casos, en lugar de que andes siguiendo cabezas vacías, te divertirías más haciendo como el perro que sigue su propia cola.

No te diluyas en las redes, no pierdas tu individualidad, no dejes de ser tú para darles vida a otros que ni conoces, ni te conocen ni te agradecen, pero que sí te utilizan…(¡Ah, qué bonito es dar consejos para tener muchos seguidores..! Siempre habrá un roto para un descosido).

Si en el mundo hubiera más cabezas… pensantes por supuesto, y menos colas y coleros, el mundo andaría mejor… Si todos camináramos con una dirección bien definida y no fuéramos a ciegas siguiendo a ciegos, el caminar de la humanidad sería menos peligroso.

No creas sin averiguar primero y ver si es verdad lo que crees. No sigas a alguien que no conoces y que te puede estar conduciendo a algún lugar donde pueda sacarte ventaja…Usa la cabeza… no dejes que ‘la cabeza’ te use….

                 Salud y saludos y hasta la próxima.

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