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¿COMPLEJOS SEXUALES EN LA CAMA?; ¡TE DECIMOS COMO VENCERLAS!

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Llevas tiempo saliendo con este muchacho y todo perfecto, detallista, amoroso, un tipo encantador pero el temor te invade cuando piensas en tener algo íntimo con él…. que pasará si MI CUERPO NO LE GUSTA, mis rollos, mis imperfecciones ¡NOoo!

Muchas mujeres  y aunque en menor cantidad también hombres disimuladamente apagan las luces en ese momento de intimidad por temor a mostrarse tal cual es, siendo esto algo equivocado. Seamos realistas: todos tenemos complejos derivados de defectos físicos o simple percepción personal. Pero la verdad es que nadie es perfecto, así que para que ocultar nuestro hermoso cuerpo.

La buena noticia es que se pueden superar los complejos si se trabajan, y que por fortuna los tiempos están cambiando y cada vez existen más hombres y mujeres capaces de trascender este ideal de belleza femenina imposible que tanto nos hace sufrir. La mala es que no va a ser fácil afrontar un complejo y mostrarlo al mundo, un camino complicado –aunque no imposible– que requerirá un trabajo de autoconocimiento y aceptación que nos va a costar lo nuestro, aunque los resultados nos cambiarán la vida.

“Muchas mujeres suelen atribuir las malas erecciones o un mal sexo con una pareja sexual a su falta de atractivo físico, algo que en la mayoría de casos no es cierto”, señala el psicólogo y sexólogo Alberto Álamo, de Sexología y emoción. Este tipo de silogismos se basan, según el experto, “en un desconocimiento profundo sobre el funcionamiento del pene tanto por parte de hombres como de mujeres, cosa que procede de una masculinidad muy mal construida, coitocéntrica”. Así pues, que tenga un gatillazo o la cosa no acabe de arrancar del todo no tiene que ver con que no le resultes atractiva, sino simplemente “con que su sistema nervioso simpático se ha puesto en marcha del mismo modo que si se encontrase frente a un león”. Él también siente ansiedad ante el contacto sexual, y su cerebro lo interpreta ipso facto mandando sangre a las extremidades, no al pene. Así pues, el manido “me pasa porque me gustas mucho” que en ocasiones nos suena a excusa, es probable que sea cierto en la mayoría de los casos.

Con tiempo, esfuerzo y trabajo, ese complejo que nos bloquea a la hora de tener relaciones sexuales acabará siendo parte de nosotras, hasta el punto que el posible rechazo que pudiese causar en una pareja sexual (algo que en líneas generales vive más en nuestras cabezas que en la realidad) será aceptado e interiorizado con naturalidad. “En el momento en que empezamos a aceptar aquello que nos acompleja empezaremos a tratarlo igual que las partes del cuerpo que no nos acomplejan e incluso nos gustan. Por ejemplo, si yo creo que tengo unas piernas muy bonitas y una pareja sexual me dice que no le gustan, probablemente no me resulte un problema, ya que es una parte del cuerpo con la que me siento seguro. Una vez aceptemos esa parte que nos acompleja acabará ocurriendo lo mismo”.

Pero si aún así no logras superarlos, aquí te damos este consejo:

La aceptación es el paso más importante

Aunque existen diversas maneras de disimular aquello que no nos gusta de nosotros mismos, para poder dejar atrás la inquietud que generan los complejos y poder disfrutar del sexo sanamente, el paso más importante es aceptarnos tal y como somos.

A la hora de trabajar en los complejos en la cama, es importante que así como nos tomamos el tiempo para señalarnos en el espejo qué es lo que no nos gusta de nuestro cuerpo (un lunar, una mancha, etcétera), nos tomemos el tiempo para indagar en el por qué no nos gusta ese rasgo. Al indagar un poco en el posible origen de la idea, podremos obtener información valiosa para comenzar a dejar atrás la cuestión.

Sentirnos mal con nuestro propio cuerpo repercute en la intimidad significativamente. Por ello, si sentimos angustia y comenzamos a limitarnos a la hora de disfrutar, debemos considerar buscar ayuda profesional.

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