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THE DEVIL HAS A NAME, LA NUEVA PELÍCULA DE EDWARD JAMES OLMOS

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En el Valle de San Joaquín ha surgido una relación tensa entre dos industrias: la petrolera y la agrícola. La primera posee grandes extensiones de terreno y ejerce un poder inigualable. La segunda apenas puede sostenerse a sí misma. Maltratados por la sequía y los elevados costes del agua, los agricultores del Valle Central dependen de las cosechas que necesitan más tierra y menos agua. Esta necesidad ha situado a las granjas a un paso de estos titanes de la energía y, en el caso de la granja de la familia de Fred Stern, la ha convertido en el pozo de aguas residuales de Shore Oil and Gas.

Al principio, Fred, que acaba de perder a su mujer y por el luto actúa de forma negligente, no se percata de que sus cosechas están muriendo debido a los vertidos contaminantes procedentes de las aguas residuales de su vecino corporativo ––cargadas de agua radioactiva que está filtrándose en la tierra y contaminando el agua natural de la zona––.

Sin embargo, la directora regional de Shor Oil, Gigi Cutler, es plenamente consciente de lo que está ocurriendo y además sabe que Fred Stern podría potencialmente presentar una demanda judicial contra ella. Gigi, por tanto, solicita la ayuda de Alex Gardner ––un publicista de la zona que en antaño fue amigo cercano de la familia Stern–– para convencer a Fred de que venda el área afectada a Shore Oil bajo el argumento de que el agua se puede usar para la hidrofracturación.

La chapucera oferta de Alex alerta a Fred sobre los planes de Shore, Fred descubre el verdadero origen de sus problemas y hace justo lo que Gigi temía que hiciera: Contrata a un abogado con las agallas de exigir dos mil millones de dólares de indemnización a una poderosa Shore Oil que ha estado invadiendo el terreno de manera negligente. 

Una pérdida semejante de dinero en un caso de contaminación sentaría un precedente en Estados Unidos que podría desplumar no solo a Shore, sino a cualquier otra compañía culpable de contaminar. Con esta demanda, Fred Stern tiene la oportunidad de cambiar el mundo que conocemos, de hacer de la contaminación un crimen tan caro que las compañías finalmente se gastarían el dinero extra en deshacerse de los vertidos de manera responsable en vez de pagar semejante multa.

Sin embargo, el abogado de Fred, Ralph Aegis ––un cazador de dragones de los años 80 que ayudó a acabar con el mortal Ford Pinto–– está a punto de enfrentarse a la crème de la crème entre los abogados corporativos después de que Gigi contrate a Gore, uno de los mejores letrados especializados en usar la fortuna de sus clientes para vencer a sus rivales.

Pero el cara a cara entre Ralph y Olive en los tribunales es un espectáculo menor comparado con la devastación privada que el Big Boss de Shore Oil ha desatado en Houston. Ezekiel, un tipo tenaz y testarudo que se dedica a los amaños, ha sido enviado para derrotar a Fred y poner a Gigi en su tumba profesional. Después de prenderle fuego a los campos de cultivo de Fred, de quitarle a Gigi el control del caso en los tribunales y de amenazar a ambos con un destino peor, las víctimas de la cruzada criminal de Ezekiel se ven obligadas a terminar la batalla entre ellas y a unirse contra este nuevo y terrible enemigo.

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