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VOY CON MI HACHA ED39-2019

Mario Soto Centeno
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“Con nadie me compares…”, le pide un enamorado a su amada en una canción. Mmm podría ser por inseguridad y temor a salir perdiendo en las comparaciones…

Por mi parte yo te digo que a mí puedes compararme con quién te dé tu regalada gana, puedes compararme con Sócrates, Aristóteles, Sartre, Camus o con cualquier otro pensador o escritor,  con cualquier sabio o con cualquier pendejo, a mí no me haces nada, aunque digas que no les llego ni a los tobillos a los sabios…..o que le gano en estatura al más pendejo.

Todos tendemos a hacer comparaciones; mala tendencia cuando de personas se trata, porque casi nunca se llega a conocer a fondo a las personas como para compararlas. Muchos ni siquiera nos conocemos bien a nosotros mismo, cuantimenos a los demás… Pero aunque seas de los pocos que más o menos se conocen a sí mismos, yo te recomiendo que nunca te compares con otros… “Si te comparas con los demás te volverás vano y amargado. Pues siempre habrán personas más grandes y más pequeñas que tú”, decía una canción de mis tiempos que se llama “Desiderata” que, si no me equivoco es palabra del latín y quiere decir las cosas deseadas.

El que siempre anda comparándose con los demás, casi siempre lo que busca es engañarse a sí mismo… hacerse pendejo solo. Si no me crees es que eres de esos.

Con el único que debes compararte día a día es contigo mismo. Esa comparación si te recomiendo que la hagas. Si hoy eres peor que cómo fuiste ayer, vas por mal camino, y si no eres mejor es que no aprovechaste el día… Esa es la única comparación que te ayudará, compararte contigo mismo, porque es la única que puedes hacer con apego a la realidad, lo demás y los demás salen sobrando cuando de comparaciones se trate.

Ni te imaginas lo diferente que sería el mundo si en lugar de compararse unos con otros, individuos, organizaciones, países, nos preocupáramos por compararnos cada quien con su propio ser…. y cada día aspiráramos a un grado mayor de perfección. 

Lo que hacemos casi siempre es degradar a los demás para aparecer nosotros como mejores….. Soy el number one a base de pisar al number two para que no suba…. ¡No se vale! ¡Faul, arbitro ciego!

Y esa es la recomendación importante de esta semana, no compitas con los demás, copitas con los demás, hasta copotas, pero no compitas, deja a los demás que salgan adelante, que vuelen, que griten, que sean el número uno, tú compite solamente contigo mismo, y compite solo en lo que te haga mejor persona, mejor ser humano…. Y hablando de copitas…… ahí los ‘vidrios’, hasta la próxima. Saludos y ¡¡¡Salud!!! 

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